Nothing But Thieves en CDMX volvió a hacer historia. La banda británica se presentó el pasado 31 de marzo en el Pepsi Center y ofreció uno de los conciertos más intensos y memorables del año en la Ciudad de México, consolidándose como una de las mejores bandas de rock alternativo de la actualidad.

Tras su aclamada participación en el Corona Capital 2024, el regreso de Nothing But Thieves a México generó una expectativa enorme. Inicialmente programado en el Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes, el concierto tuvo que cambiar de sede al Pepsi Center debido a la alta demanda, confirmando el gran momento que vive la banda en el país.
Nothing But Thieves conquista el Pepsi Center con uno de los mejores conciertos del año
Desde el arranque, Nothing But Thieves dejó claro que no venían a ofrecer un show cualquiera. Con un despliegue visual alineado a su más reciente álbum Dead Club City, la banda abrió con Welcome to the DCC, encendiendo de inmediato al público mexicano, que no dejó de cantar, saltar y bailar durante toda la noche.
Conor Mason: una voz que eleva el concierto a otro nivel
La voz de Conor Mason en vivo fue uno de los puntos más altos del concierto. Potente, emocional y técnicamente impecable, logró que cada canción se sintiera más intensa que en estudio. La conexión con los fans fue total: gritos, lágrimas y una energía colectiva que convirtió el Pepsi Center en un solo cuerpo vibrando al ritmo de la banda.
Setlist poderoso: energía, euforia y catarsis
El setlist de Nothing But Thieves en CDMX avanzó sin pausas con temas como Is Everybody Going Crazy?, You Know Me Too Well y Tomorrow Is Closed, elevando la euforia del público en cada canción.
Pero el concierto también tuvo momentos íntimos. Canciones como Particles, Sorry e If I Get High demostraron la capacidad emocional de la banda, generando una atmósfera donde quedó demostrado que la música duele, pero al mismo tiempo sana. Estos momentos confirmaron por qué Nothing But Thieves es una de las bandas más queridas en México.
Un cierre épico con Amsterdam e Impossible
Cuando Overcome sonó, parecía que el concierto llegaba a su fin. Sin embargo, el público del Pepsi Center pidió más. La banda regresó al escenario para interpretar Impossible y cerrar con Amsterdam en un final épico, con todos los asistentes cantando y brincando al unísono.
Nothing But Thieves promete regresar a México
Durante toda la noche, Conor Mason no dejó de elogiar al público mexicano, asegurando que es “el mejor del planeta” y prometiendo que Nothing But Thieves regresará pronto a México.

Después de un concierto así, queda claro: Nothing But Thieves en CDMX no solo cumplió, superó cualquier expectativa.